Quisiera que esta mañana me permitan leerles una carta que pareciera sacada de un libro de ciencia ficción pero que es el relato desgarrador de un padre en el año 2050…
Antes la cantidad de agua indicada como ideal para beber eran ocho vasos por día para una persona adulta. Hoy sólo puedo beber medio vaso.
La apariencia de la población es horrorosa, cuerpos desfallecidos, arrugados por la deshidratación, llenos de llagas en la piel por los rayos ultravioletas.
No se puede fabricar agua, el oxígeno también está degradado por falta de árboles lo que disminuyó el coeficiente intelectual de las nuevas generaciones.
Los científicos investigan, pero no hay solución posible…
En algunos países quedaron manchas de vegetación con su respectivo río, que es fuertemente vigilado por el ejército.
El agua se volvió un tesoro muy codiciado, más que el oro o los diamantes.
Recuerdo que había muchos anuncios que decía “CUIDA EL AGUA”, sólo que nadie les hacía caso; pensaban que el agua jamás se podía terminar…
Fuente: Colegio Claretiano de Trujilllo
Estamos en el año 2050…
Acabo de cumplir los 50, pero mi apariencia es de alguien de 80.
Tengo serios problemas renales porque bebo muy poca agua.
Creo que me resta poco tiempo.
Recuerdo cuando tenía 5 años. Había muchos árboles en los parques, las casas tenían bonitos jardines y yo podía disfrutar de un baño quedándome debajo de la ducha por una hora. Todo era muy diferente. Ahora usamos toallas humedecidas en aceite mineral para limpiar la piel.
Antes todas las mujeres mostraban sus bonitas cabelleras… Ahora debemos raparnos la cabeza para mantenerla limpia sin usar agua.
Ahora, todos los ríos, lagunas y mantos acuíferos están irreversiblemente contaminados o agotados.
Ahora, te pagan con agua potable en lugar de salario. Los asaltos por un bidón de agua son comunes en las calles desiertas. La comida es 80% sintética.
Acabo de cumplir los 50, pero mi apariencia es de alguien de 80.
Tengo serios problemas renales porque bebo muy poca agua.
Creo que me resta poco tiempo.
Recuerdo cuando tenía 5 años. Había muchos árboles en los parques, las casas tenían bonitos jardines y yo podía disfrutar de un baño quedándome debajo de la ducha por una hora. Todo era muy diferente. Ahora usamos toallas humedecidas en aceite mineral para limpiar la piel.
Antes todas las mujeres mostraban sus bonitas cabelleras… Ahora debemos raparnos la cabeza para mantenerla limpia sin usar agua.
Ahora, todos los ríos, lagunas y mantos acuíferos están irreversiblemente contaminados o agotados.
Ahora, te pagan con agua potable en lugar de salario. Los asaltos por un bidón de agua son comunes en las calles desiertas. La comida es 80% sintética.
Antes la cantidad de agua indicada como ideal para beber eran ocho vasos por día para una persona adulta. Hoy sólo puedo beber medio vaso.
La apariencia de la población es horrorosa, cuerpos desfallecidos, arrugados por la deshidratación, llenos de llagas en la piel por los rayos ultravioletas.
No se puede fabricar agua, el oxígeno también está degradado por falta de árboles lo que disminuyó el coeficiente intelectual de las nuevas generaciones.
Los científicos investigan, pero no hay solución posible…
En algunos países quedaron manchas de vegetación con su respectivo río, que es fuertemente vigilado por el ejército.
El agua se volvió un tesoro muy codiciado, más que el oro o los diamantes.
Recuerdo que había muchos anuncios que decía “CUIDA EL AGUA”, sólo que nadie les hacía caso; pensaban que el agua jamás se podía terminar…
Fuente: Colegio Claretiano de Trujilllo













